domingo, 19 de octubre de 2014

EMPRENDEDORES, EMPRESAS Y SOCIOS, 6 PREGUNTAS CLAVE


Poner en marcha una empresa puede ser una desafío ilusionante pero también puede convertirse en la peor de las pesadillas a corto, medio y largo plazo.  Muchos emprendedores que tienen ideas de negocio, desarrollan una visión idílica del mismo que conlleva a tomar decisiones de diferente tipología, una de ellas está relacionada con los compañeros de viaje.
Crear un negocio, exige ilusión, visión, motivación, actitud, esfuerzo, sacrificio, trabajo y financiación, a veces, y cada vez más, aparecen nuevos emprendedores por las circunstancias adversas de la vida, aquí aparece la famosa frase de si el emprendedor nace o se hace, yo creo que cada persona va moldeando sus comportamientos y actitudes hacia la vida conforme va creciendo en un determinado entorno y que la aversión al riesgo que es mayoritaria en nuestro país, viene determinada por factores culturales (nuestros padres casi siempre nos empujan a estudiar para conseguir trabajo, no para generarlo),  factores regulatorios (crear, mantener y hacer crecer una empresa supone una serie de trabas difíciles de asumir) y factores financieros (es difícil conseguir recursos para alimentar, al menos inicialmente un proyecto empresarial).

Otro factor relevante es la dificultad que tienen muchas personas de separar su vida personal de su vida empresarial, ya no digo cuando hablamos de la separación del patrimonio personal y profesional y, por tanto, separar objetivos personales y empresariales.
En este sentido, afrontar un proyecto de empresa con un determinado modelo de negocio exige a los emprendedores tomar una decisión crucial, si hacerlo en solitario o en compañía de otros socios, pues muchas personas piensan que necesitan trabajar junto a otros por razones diversas, algunas relacionadas con diluir el riesgo del negocio, otras con la necesidad de contar con otras fuentes de financiación y otras por buscar complementariedades para el negocio a desarrollar, a veces, también para tener alguien con quien apoyarse mutuamente en momentos difíciles.

Aunque, a priori, puede parecer que dos o tres cabezas piensan mejor que una, no siempre es así, pues somos diferentes en nuestros pensamientos y objetivos. La decisión no es baladí, pues de ella dependerán los pasos a seguir y probablemente será la causa del éxito o fracaso del negocio. Por ello, la primera reflexión que debe realizar un futuro empresario es si necesita o no realmente más socios. No se debe confundir la necesidad de un socio con la necesidad de un empleado, algo muy común entre empresarios iniciados. Yo me caso con mi mujer que es mi socia en el matrimonio,  lo hago porque tenemos un proyecto de vida en común, pero si lo hago porque necesito que alguien me haga la cama, limpie la casa y me ponga la comida, amén de otras necesidades más básicas, entonces, además de ser un machista, es que soy tonto de solemnidad porque hubiera sido mejor contratar una asistenta que viene unas horas a casa y que la puedo despedir cuando no la necesite, mientras que con el otro modelo, tengo que estar 24 horas con alguien con quien no comparto un proyecto, que vamos a estar discutiendo todo el tiempo y cuando llegue el divorcio será muy traumático.
Igual que en algunas parejas puede ocurrir con los socios de una empresa, tras el enamoramiento inicial, el noviazgo, la boda y el viaje de novios, comenzamos un proceso de convivencia que es lo que determinará la longevidad de la relación, pues si aparecen divergencias en el proyecto, si uno de los socios lo hace todo por la empresa y el otro apenas aporta, si aparecen infidelidades (también las hay empresariales) o los reproches ante problemas, la relación empresarial comienza a verse afectada y se va generando un cáncer de muy difícil tratamiento y con pronóstico letal.

Así pues, en mi experiencia, no solo laboral, sino en la empresarial (que es donde más se aprende y más golpes recibes), he conocido personas y socios de todo tipo, unos muy recomendables y otros que eran o son un puro espejismo de lo que decían ser ya que tras ellos no había nada, salvo que son grandes encantadores de serpientes.
Yo, que soy una persona a favor del trabajo en equipo, creo que la clave reside, a la hora de poner en marcha un negocio, en elegir muy cuidadosamente los componentes del equipo, teniendo en cuenta sus puntos fuertes y débiles y su capacidad para poner en riesgo la visión de negocio que se tiene. Algunas personas, serán parte del equipo fundador, y serán socios empresariales y otras serán colaboradores con aspiraciones a ser asociados si cumplen con los objetivos pactados y ellos mismos se sienten involucrados y motivados por el proyecto.

No hay que obligar a nadie a que se asocie contigo, muchos emprendedores piensan que un plan de negocio se hace sólo para enamorar a los inversores y potenciales socios, lo cual no deja de ser una de sus facetas, pero cuidado si te embarcas con alguien al que has engatusado y luego se revuelve contra ti y te muerde, o simplemente, te deja tirado a mitad de camino.
Junto con la elaboración de un plan de negocio, el futuro empresario debe hacerse algunas preguntas sobre los socios que quiere embarcar en su nave societaria, las respuestas a las mismas determinarán el rumbo del negocio y las tormentas que aparecerán en el viaje.  Aunque son múltiples las cuestiones a analizar, sin entrar en las relacionadas con la administración y control de la sociedad (que son objeto de reflexión aparte) voy a exponer, las que considero más importantes, a la hora de elegir uno o varios socios para remar conjuntamente.

1.    ¿Por qué necesito un socio, qué busco en él?

2.    ¿Cuál es su grado de involucración y compromiso con el negocio?

3.    ¿Cuáles son sus objetivos y expectativas?

4.    ¿Cuál es la situación financiera y personal del socio?

5.    ¿Cuál es el CV de tu socio?

6.    ¿Firmamos acuerdos para-sociales?

 
¿Por qué necesito un socio, que busco en él?
Hay quien opina que lo ideal es que los socios sean muy similares en actitud, carácter y estilos de vida, de ahí que muchas personas se lancen a montar negocios con amigos de toda la vida, con hermanos y familiares o incluso con compañeros de trabajo con los que tiene buena relación. Eso puede funcionar al principio, pero conforme pasa el tiempo vemos que la convivencia empresarial suele deteriorarse por las divergencias en el enfoque del negocio y, en especial en los intereses personales y/o profesionales del otro.

Un socio, debería ser alguien que complementa, que suma y no que reste, pero que ayude a llevar a buen puerto el barco, puede ser un socio financiero, puede ser un socio con capacidad comercial y contactos, con involucración y capacidad de trabajo, un visionario o alguien muy analítico que se enfoque en los detalles.

¿Cuál es su grado de involucración y compromiso con el negocio?
Es muy importante tener claro qué grado de implicación tiene una persona en el negocio y cuál es el que el propietario quiere que tenga, pues ello va a determinar si lo necesito como socio o no,  además de que guiará el tipo de relaciones existentes.

Aquí me gusta diferenciar entre 7 tipologías de individuos que conviven dentro del ecosistema de una empresa, está el emprendedor, el visionario, el empresario, el inversor, el directivo, el colaborador y el empleado. Muchas veces, todas esas facetas las asume la misma persona, pero no siempre tiene por qué ser así.
Hay personas que son visionarias pero que no tienen los pies en el suelo, están fuera del mercado y de la realidad, son soñadores que tienen muchas ideas en el sofá de su casa, pero que nunca ponen en marcha porque no están realmente despiertos, sólo sueñan, no son emprendedores. El emprendedor es el que despierta del sueño, arriesga y se lanza a poner en marcha un proyecto pero se llega a empresario cuando se es capaz de mover los hilos de forma armonizada, es decir, se es capaz de gestionar todas las partes de la compañía como hace un malabarista.

Sin embargo, el inversor es alguien que pone dinero en un negocio igual que lo haría comprando acciones en la bolsa, la diferencia es que en esta última su capacidad de influencia y control es nula, mientras que en una empresa pequeña puede exigir con cierta facilidad, cambios estratégicos, ya que al final busca rentabilidad a corto, medio o largo plazo.
El directivo, es un individuo que gestiona una o varias áreas de la compañía pero, normalmente, no participa en el capital de la misma y espera un salario y un bonus por resultados, nada más. Aquí se podría hablar largo y tendido sobre la teoría de la agencia, pero eso lo dejaré para otro artículo.

El colaborador es un mercenario (entiéndase en sentido positivo), trabaja para ti y para otros, se puede involucrar en tu empresa en la medida que gana dinero pero no lo hará en los momentos difíciles. Al trabajar para otros, que pueden ser tus competidores, es importante ver si puede haber un proceso de vasos comunicantes que altere o mine tu modelo de negocio.
El empleado es un trabajador, que tienes contratado y que tiene una vinculación laboral con la empresa, espera un salario y alguna gratificación, además de carrera profesional, pero muchas veces, simplemente un sueldo para cubrir sus expectativas personales.

Pues bien, si tenemos un empleado o un colaborador o directivo que no cumple con sus funciones o no se encuentra alineado con nuestros intereses, se despide y punto, pero si se trata de un socio que además del capital inicial, no aporta lo que se esperaba de él y todo lo hacemos nosotros, las discusiones serán continuas y deberíamos tener protocolizado el procedimiento para este tipo de contingencias. Si la involucración y compromiso se aleja de la inicialmente pactada, habrá que resolver el problema antes de que sea una gran bola de nieve que nadie pueda parar.

¿Cuáles son sus objetivos y expectativas?
Muy importante este aspecto, si tu quieres hacer crecer un negocio de forma sostenible y estás pensando en el largo plazo y tu socio tiene un perfil más especulativo y lo que busca es un crecimiento rápido para vender el negocio en el corto plazo y realizar importantes plusvaliás , puede ser que todas las decisiones se vean marcadas por esta necesidad imperiosa, habiendo discusiones sobre inversiones y estrategias que serán de difícil consenso.

Si tienes un socio inversor que lo que busca es rentabilidad a corto,  mientras que tú la buscas a largo y quieres crear una corporación empresarial, lo mejor es que no tengas a ese socio, pero si lo necesitas por cualquier otra razón, lo ideal es pactar un mecanismo ordenado de salida de la empresa, de modo que cuando se cumplan las expectativas mínimas exigidas, tu puedas seguir con tu proyecto.

¿Cuál es la situación financiera y personal del socio?
Es importante analizar cuáles son las obligaciones económico-financieras del socio, si tiene un nivel elevado de endeudamiento o si tiene hábitos de gastar dinero “sin ton ni son” o si lo que busca es un salario que le permita mantener un nivel de vida elevado, pensando que la empresa es el medio.  También es clave conocer su situación familiar y su relación con el cónyuge, pues muchas decisiones  se originan en la alcoba y pueden cambiar o minar el rumbo de la empresa. Seamos cuidadosos, pues nos asociamos con una persona pero no con su cónyuge, el socio de mi socio no es mi socio.

Puede ocurrir que el socio tenga intereses personales que oculta a la empresa y que todas sus motivaciones estén movidas por ellos, sería bueno despejar dudas y hablar con franqueza de la situación familiar y cómo puede afectar a la sociedad o como puede beneficiarla.
A veces no los oculta, simplemente los ve como algo natural, por ejemplo, tener que cuidar de alguien o tener que llevar a los niños todos los días a determinadas actividades o tener cualquier otro compromiso familiar, si bien debemos saber conciliarlo, puede ocurrir que no esté también al 100% en el negocio y esté continuamente a medio gas, interrumpiendo reuniones ,  no acudiendo a citas con clientes o simplemente con la cabeza llena de preocupaciones personales (todos tenemos alguna) que le impidan ver con claridad sus funciones en la empresa. Creo que debemos ser tolerantes, hasta cierto punto, con este tipo de situaciones, pero no dejar que la vida personal de alguien afecte a la tuya y, mucho menos, a la viabilidad de la empresa.

Recuerdo a un importante director de una multinacional, que vivía continuamente bajo los problemas de un divorcio y que incluso pedía a su secretaria que mintiese continuamente a clientes y proveedores, pues pensaba que el abogado de su mujer le perseguía con llamadas para saber su nivel de ingresos y negociar mejor la pensión compensatoria. No era socio, pero estaba muy desenfocado en sus funciones y, al cabo de un tiempo, fue despedido de la empresa.
Debe siempre haber una relación de confianza mutua que permita una comunicación sincera y fluida entre los socios en la que cada uno se sienta cómodo con la posición de los demás y no mezclar amistad ni problemas personales con los negocios, algo que termina en fracaso.

¿Cuál es el CV de tu socio?
Sería bueno estudiar la trayectoria profesional de quienes te pueden acompañar en el viaje, si ha ocupado puestos de gestión, si ha dirigido empleados, qué niveles de facturación beneficios ha gestionado. Cuál es su comportamiento y cuáles son sus decisiones ante situaciones de crisis, qué opinan sus empleados, compañeros o jefes de su gestión y de su honradez, cuál es su fama en el sector, si le gusta gastar mucho presupuesto en gastos innecesarios de la compañía, disponer de coche de empresa, hacer comidas en restaurantes de lujo, todo a costa de la empresa. Si ha sido empresario o lo es de otra sociedad, cuál es su estilo de gestión, si es autoritario o paternalista, cuáles son sus valores y principios, si es amigo de realizar impagos o no tiene escrúpulos en dejar una empresa en quiebra y dejar sin pagar nóminas, si es amigo de defraudar a la Hacienda pública o la Seguridad social, etc.

En mi actividad profesional, he conocido y conozco personas que no tienen el más mínimo escrúpulo en maltratar empleados y colaboradores, por el mero hecho de manifestar su posición de poder y otros que dejan de pagar deudas con acreedores y que duermen muy tranquilos o simplemente que pagan mal y muy tarde, no por necesidades financieras del fondo de maniobra sino porque lo llevan escrito en su ADN. Otros que he conocido no cumplen lo que prometen, se dicen y se desdicen con una naturalidad envidiable, parecen políticos, o simplemente cambian de rumbo de un día para otro, con el consiguiente efecto en la plantilla. El problema es que su comportamiento mancha la imagen de la empresa de la que eres también socio y, por la propiedad transitiva, terminas siendo (a ojos de los demás) igual que tu socio. No creo que sean un modelo de ética y comportamiento para la clase empresarial, pero de todo debe haber en la viña del Señor. Este tipo de individuos son el maná de las empresas de cobro de morosos, pero no todos queremos tenerlos a nuestro lado.

¿Firmamos acuerdos para-sociales?
Aunque parece falta de confianza, a veces es importante saber si el socio estaría dispuesto a poner por escrito todo lo que dice que va a hacer en la sociedad, todo lo que dice que aporta y a mantener un compromiso e involucración que no suponga una jugarreta al resto de socios. No todo se puede poner por escrito, pero algunas veces, la incorporación de un socio viene avalada por unas supuestas capacidades y habilidades que deberían traducirse en objetivos a cumplir. Igualmente es importante, poner por escrito cómo se van a organizar las relaciones entre los socios, más allá de lo previsto en los estatutos de la sociedad.

 
Como se puede observar, se puede hablar largo y tendido sobre el tema, pues surgen nuevas preguntas ante la aparición de socios, pero da para escribir todo un libro. En definitiva, mi consejo es que para elegir a uno o varios socios, no hay que dejarse llevar por el impulso, sino que hay que reflexionar y meditar buscando el interés mutuo y la estabilidad en la relación empresarial, llevando a cabo procesos de adaptación y admiración mutua hacia las aportaciones del otro, con una confianza basada en el respeto y una mentalidad abierta para aceptar propuestas o ser receptivo ante las opiniones de los demás, pues siempre van a aparecer puntos de desencuentro, que debemos saber gestionar sabiamente por el bien común de la compañía, algo que puede incluso ser una fuente de ventaja competitiva frente a otras empresas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

viernes, 1 de agosto de 2014

LA FAMILIA PUJOL Y EL ALOE VERA



¡Qué sabía es la cultura popular! reflejada a través del refranero español que dice “ otro vendrá que a mí bueno me hará·” , y esto nunca ha tenido mayor aplicación que ahora que estamos asistiendo a las peripecias del clan Pujol en general, y con Jordi Pujol hijo en particular. También hay otro que dice que “el que parte y reparte, se lleva la mejor parte”, aunque esto no sólo es aplicable a los gobiernos de Cataluña sino también a los del resto de España.





Ahora, ante la situación que estamos viviendo, lo que presuntamente ha hecho Urdangarín, nos va a parecer un delito menor en comparación con lo que está por venir. Los abogados de éste último se deben estar frotando las manos, pues, por un lado, el foco de los medios deja de estar en el cuñado del Rey y pasa a estar apuntando a otro reyezuelo, o mejor dicho, aspirante a Rey y, por otro, aunque las comparaciones sean odiosas, lo que hizo Urdangarín es muy inferior a lo que parece que ha hecho la familia Pujol y puede suponer, por comparación, una rebaja sustancial a su posible condena o, al menos, mejores condiciones para negociar con la Fiscalía que además actúa como parte defensora.




 Es curioso los hechos de magnitud política que están aconteciendo en los últimos dos meses, tras el 25-M, primero Rubalcaba, luego el Rey, después el nuevo Rey, después Vidal Quadras dimite, y ahora Pujol, parece un efecto dominó que no se si todo en su conjunto está relacionado. Pero quiero especular, y me atrevo a decir, que hay una elevada interrelación entre la situación de la familia Pujol y los movimientos independentistas de Cataluña, así como el suceso que está poniendo en alerta a todos los medios y torpedeando el proceso soberanista catalán.

En los últimos años en general pero en los últimos días en particular estamos asistiendo a un terremoto político alrededor de la familia Pujol como consecuencia de la declaración que hace unos días hizo el “pater familias” sobre una herencia sin declarar en Suiza.

Curioso el impacto mediático y político que está teniendo dicha declaración y curioso que hasta ahora nadie se hubiese percatado de algo que era un secreto a voces, al menos en Cataluña. Que muchos se rasguen las vestiduras después de 37 años viviendo esta situación, parece de chiste, aunque yo reflexionaría sobre si toda esta corrupción política no tiene tentáculos y ramificaciones en otros políticos y allegados a Pujol y a su delfín político, Arthur Mas, curioso apellido para alguien que siempre pide Mas y Mas al resto de los españoles. Muchos de estos políticos teatralizan su sorpresa ante los medios, como símbolo de pureza y transparencia, pero mucho me temo que la contaminación de estas corruptelas, se ha ramificado por todas partes, pero ahora toca hacerse el sorprendido.

Que todavía, algunos medios sigan debatiendo sobre la oscura herencia cuando todos tenemos la sospecha cierta de que no hay herencia y, aunque la hubiese, no podría haber alcanzado tal magnitud, parece evidenciar que hay personas que quieren taparse los ojos y no querer ir más allá de lo evidente. Que una herencia no se haya escriturado o declarado, no deja de ser algo más que habitual en muchas familias españolas, pues antiguamente no se hacían la herencias, se heredaba pero no se registraban ni formalizaban las partes de los herederos. Algunas personas mayores, tienen tierras y propiedades compartidas con hermanos que cuando sus herederos se tengan que hacer cargo, deberán volver atrás en el tiempo para redefinir las cuantías a recibir y que van a suponer quebraderos de cabeza, enfrentamientos y desembolsos legales para todos los miembros.
Eso, sin ser correcto ni idóneo, ocurre con más frecuencia de lo que imaginamos, por eso no me preocupa tanto que Pujol tuviese una herencia sin declarar de 4 millones de €, sino que no entiendo de dónde han salido los 3.000 millones € que han amasado entre todos los miembros de la familia. Intentar convencer al Estado y a los ciudadanos de que ese dinero es el resultado de una gestión tremendamente exitosa y eficiente de los 4 millones originarios, es un insulto al intelecto de nuestra sociedad y supone reírse en nuestra cara, en especial  de los que tenemos que pagar impuestos para sostener el bienestar de algunos del Estado, a mí personalmente me indigna, pero ya son tantos los delitos similares que vivimos que mi sensibilidad al respecto está mermada y ya me pinchan y no sale sangre. Sólo espero al siguiente delito, que aparecerá.
Que alguien como Arthur Mas, que además de ser el hijo político (en sentido figurado) de Pujol y su Consejero de Economía cuando gobernaba este, no fuese consciente de algo que ya destapó Maragall en el Parlamento Catalán hace casi 10 años con su famosa frase “Uds tienen un problema que se llama 3%”,  ante lo que Mas dijo “Usted ha perdido completamente los papeles. Si era para esto, se podía haber ahorrado esta intervención. Yo le pediría una cosa, y se lo digo con toda la modestia, entre ustedes y nosotros, hemos de hacer cosas muy importantes en los próximos meses al servicio de este país. No lo olvide. Para hacer estas cosas importantes es muy necesario que un cierto círculo de confianza entre ustedes y nosotros siga existiendo” , palabras envenenadas que esconden una gran amenaza y Maragall luego tuvo que desdecirse ( a saber qué presiones y o amenazas concretas recibió) y que quedó tapado bajo una losa muy pesada, difícil de levantar. Esa losa, es el símbolo de que la corrupción tiene muchas ramificaciones y, en este país del y tu más, muchos políticos mantienen la boca cerrada porque tienen mucho que callar y ya sabemos que entre bomberos no se pisan la manguera.
Hemos necesitado 10 años para resucitar al muerto que había enterrado bajo esa losa, no sé si como consecuencia de los mandatos de Garzón (memoria histórica) o realmente es un arma política que lanza Rajoy (como la del Enola Gay) para bombardear sin miramientos los pilares y túneles del nacionalismo y del independentismo catalán?, que parece estar teniendo efecto.

El que durante los 37 años de democracia que llevamos, en casi todos los gobiernos, Pujol haya sido el hombre clave del partido bisagra que permitía lograr los objetivos políticos del partido en el poder, me hace pensar que conllevaba un peaje costoso articulado mediante dos contraprestaciones distintas,

La primera, como es lógico, que Pujol arrimara el ascua a su sardina, básicamente ir consiguiendo nuevas demandas para Cataluña por encima del resto de autonomías, esto es algo obvio y patente a día de hoy. Gobierno tras gobierno, hemos visto que Pujol era insaciable y que su sucesor Arthur cada vez pedía Mas y Más, lo último más relevante, al gobierno de Zapatero con el nuevo Estatut para Cataluña que aunque salió del Constitucional con muchas enmiendas y negativas, en lo básico salíó con nuevos avances (recordemos la conversación que delataba a la Presidenta del Constitucional con la Vicepresidenta del Gobierno en ese momento).

Segundo, estoy convencido, aunque es mi opinión, que parte del chantaje político al que han estado sometidos los distintos gobiernos de la nación, ha consistido en no levantar la alfombra catalana para ver la basura y las corrupciones que se estaban acumulando. Basura generada y/o tolerada por CiU, tras tantos años en el poder y por el clan Pujol que ha estado barriendo debajo de la alfombra.

Ahora, tras las pesquisas judiciales iniciadas con los hijos de Pujol y las declaraciones de la ex pareja del hijo mayor, la maquinaria de la UDEF (esa institución que a Pujol le sonaba a chino en un programa de televisión) se puso a funcionar y comienza a dar sus primeros resultados. Si esto hubiese ocurrido años atrás (que quizás haya ocurrido), como parte fundamental de la estabilidad en el gobierno de la nación, CiU habría movido los hilos para que nadie siguiese tirando de los mismos y se silenciara el problema. Ahora, con un gobierno que tiene mayoría absoluta, que no necesita bisagra alguna, que es conservador y contrario a las tesis nacionalistas y republicanas y que tiene que dar una respuesta contundente ante la opinión pública con las elecciones a la vuelta de la esquina, la maquinaria de la UDEF no se para y comienza a dinamitar los entresuelos de CiU y del nacionalismo catalán. Igual que en nuestra casa, cuando decidimos hacer una limpieza debajo de una cama o un mueble y nos encontramos, monedas, pelusa, y mugre por todas partes que no sabemos de dónde ha salido pero que quitamos sin miramiento alguno. Ya no hay nadie que impida levantar la alfombra y ahí comienza la madre de las batallas judiciales y políticas que comenzamos a vivir.

Hace algo más de un año, salió a la palestra, los presuntos delitos por la trama de las ITV de uno de los hijos del Molt Honorable (ya ni Molt ni honorable) Pujol, tras la cual hay varios millones de euros. Últimamente se habla de las numerosas propiedades y cuentas en el extranjero que tienen los hijos de Pujol, cada día aparecen nuevos datos que, a este ritmo, nos sorprenderá, quizás no tanto el monto, pero si la posible condena que conlleve, que ya adelanto que será poca cosa (peanuts como dicen en Estados Unidos), pues tal y como funciona la justicia en este país, además de lo que se va a dilatar en el tiempo, asistiremos a anulaciones de pruebas o a reducciones de condenas por motivos varios, como consecuencia de las presiones políticas de uno y otro lado. Me atrevo a pronosticar un proceso judicial complejo, largo, controvertido y politizado, que en el momento en que los próximos gobiernos de la nación necesiten, para la gobernabilidad y estabilidad, de la ayuda de CiU o ERC, se detendrá hasta nueva orden y, todos sabemos, que la lentitud de la justicia es cualquier cosa menos justicia.

La cantidad de comisiones rogatorias a diferentes países que debe hacer la Audiencia Nacional, va a ralentizar aun más todo el proceso y va a hacer complejo el proceso de instrucción, veremos si no se queda todo silenciado cuando el tsunami que vivimos haya pasado.

Algunos hechos que aparecen en diversos medios de comunicación son significativos, por ejemplo.

Además de las distintas cuentas en paraísos fiscales, ahora aparece una mansión en Pedralves de 1000 m2 + 400 m2 de jardín tasada actualmente (con la caída de los precios inmobiliarios) en 6 millones de euros y comprada por 2 millones en 2003, eso si, pagados al contado y sin inscribir en el Registro de la Propiedad la compraventa, y cualquiera de nosotros si queremos comprar una vivienda, el notario nos obliga a hacer la inscripción, de hecho, la hace él y su gestores y me cobran por la operación.

Según el diario ABC, Jordi Pujol Ferrusola oculta cuentas millonarias en Croacia a través de sociedades inmobiliarias que ejecutan obra pública en Cataluña y que tiene como testaferro a una persona de ERC.

Otro descubrimiento más es la colección de coches de lujo que tiene en propiedad el hijo de Pujol, lo curioso es que el precio de compra de todos ellos es un porcentaje ridículo del precio de mercado y es que algunas personas tienen un carisma y una capacidad de negociación envidiable. Recuerdo a un amigo mío, que representa al típico ciudadano corriente y moliente, que fue a vender su vehículo de segunda mano y, como la mayoría de los mortales, lo primero que preguntó en la Consejería de Hacienda es cuál es el precio mínimo al que hay que vender el vehículo y muy amablemente la funcionaria de turno le indicó según unas tablas cuál era el valor que había que poner en el contrato. Muchos españoles lo hacen, ponen el mínimo para tributar lo mínimo por el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (7%) que normalmente lo paga el comprador. El resto del precio acordado entre las partes, se paga en dinero B, algo ilegal pero no por ello, irreal, aunque puede que algunos se rasguen las vestiduras leyendo esto. Pues bien, me imagino a Pujol Junior en el mostrador de la Hacienda catalana preguntando cuál es el valor mínimo que tiene que poner el vendedor para comprar un Ferrari o un Mercedes SRC McLaren que tiene un precio de mercado de 575.000€ y la funcionaria le dijo, ponga 90.000€ que eso ya es bastante o dos Porsche de época de 1974 (obra de arte para coleccionistas) que valen 500.000€ y que la misma funcionaria le dijo, pues esos, ponga 2.800€ que son muy viejos. Otro día llegó con el responsable de un negocio de vehículos de ocasión, al que había comprado un Lamborghini Diablo por 25.000€, lo curioso es que el vendedor había pagado 126.000€ por dicho coche, igual es que no tenía salida el vehículo y decidieron hacer una campaña de promoción a través de Groupon y Pujol Jr, siempre atento a las ofertas de última hora, estuvo ávido y veloz y consiguió el chollo. Y de oca a oca y tiro porque me toca, pues así con hasta 11 vehículos que se sepa, que probablemente habrá muchos más.

No digo más a este respecto, pero por hacer una simple reflexión, en este caso, además de los impuestos defraudados, es obvio que debe haber algún blanqueo de dinero y alguien que ha pagado comisiones en especie. Si la hacienda responsable de las competencias de impuestos en transmisiones patrimoniales (la agencia autonómica) hubiese puesto algun problema o hubiese sugerido realizar labor alguna de inspección, el simple nombre del comprador o sus hilos hubiesen paralizado todo. No hubiese sido tan fácil, si dicha competencia fuese estatal, lo que me hace reflexionar acerca de por qué cada vez más, la familia Pujol y sus acólitos, piden más y más competencias, básicamente para que nadie que no sean ellos les enmiende la plana ni le llame la atención, mucho menos que les investiguen y les judicialicen. Después de muchos, ya lo entiendo, tal y como lo veo, si hago un graffiti en mi casa, nadie me puede decir nada, porque es mi casa en la que soy soberano y porque casi nadie ve lo que hago en mi casa, así que tampoco me someten a ningún juicio moral, pero si lo hago fuera de mi casa y me ven mis vecinos, como poco me critican y si va a más, llega la policía local y me multa.

Si consigo, primero que nadie en mi ciudad tenga las competencias sobre los graffitis salvo yo, habré obtenido inmunidad casi plena, porque yo seré el que decida si es o no es delito, y de serlo, también seré el responsable de graduar la sanción correspondiente. Si aun así, tengo problemas, exijo la soberanía sobre mi ciudad y hago y deshago a mi antojo.

El tercer hijo de Pujol, Josep fue descubierto pasando en furgoneta 2 millones de euros entre la frontera andina de Chile a Argentina en 2011, curiosamente los agentes anotaron el hecho pero lo dejaron marchar. Yo que voy mucho a Chile, como en muchos otros países, el tráfico de moneda hay que declararlo si supera los 10.000 USD, cualquiera de nosotros vamos temblando si llevamos 7.000€ encima porque igual al cambio supera esa cantidad y tenemos problemas en el aeropuerto, de hecho, un conocido llevaba al cambio 10.500 USD y tuvo que pagar una multa por los 500 USD restantes de aproximadamente 200 dólares, por no haberlo declarado. Pues este señor Josep, va tan contento por una carretera de montaña en los Andes con una furgoneta y 2 millones de euros, ole y ole, lo peor es que los agentes no hicieron nada y se me ocurren dos posibilidades, una más remota que llamara a sus contactos en España o Argentina y le solucionasen el problema, otra menos remota, que comisionase adecuadamente a los agentes, algo más plausible. En cualquier caso, es una muestra de la falta de pudor que tienen este tipo de personas, que no usan ni mulas para mover esas cantidades de dinero, simplemente para no tener que pagar comisiones extras, la pela es la pela.

La falta de ética de muchos miembros de la clase política (o casta según Podemos), se hace patente con lo que estamos viviendo con esta familia, en donde además de fraude fiscal, existen escándalos relacionados con las ITVs, sobornos, comisiones por operaciones, tráfico de influencias, facturas falsas, recalificaciones urbanísticas y operaciones inmobiliarias, así como blanqueo de capitales y extorsión, entre otros. Tantos años sin que nadie les enmendara la plana, les han hecho creer que eran inviolables como el Rey y que podían hacer y deshacer a su antojo. Cuando han visto que no eran inviolables, han dicho, pues vamos a ser Rey y, para ello, vamos a por la independencia, así nadie nos exigirá responsabilidad alguna.

Ya empiezo a entender eso del sentimiento nacionalista de algunos, en especial de la familia Pujol, aspiran a ser los reyezuelos de su cortijo, Cataluña, expoliando, además de al resto de los españoles, especialmente a todos los catalanes que han creído en su discurso y a los que no, exigiendo mejores condiciones en las balanzas fiscales para una Cataluña que han expoliado y han hundido con deudas y déficit, lo que conlleva a los recortes de bienestar que sufren todos los catalanes y, a los rescates que el gobierno central hace de forma continua sobre esta comunidad autónoma de la que el resto de los españoles nos sentimos orgullosos, pues la han ido construyendo andaluces, valencianos, gallegos, murcianos, extremeños y aragoneses que emigraron hace años en búsqueda de un futuro más prometedor.

Al final, va a resultar que la similitud entre la familia Pujol y el Aloe Vera es altísima, casi son sustitutivos, pues al igual que al segundo, a los primeros cada día se le descubren nuevas propiedades.

jueves, 22 de mayo de 2014

10 CONSEJOS BÁSICOS PARA ELABORAR UN PLAN DE EMPRESA


Muchos emprendedores, empresarios, directivos y muchos alumnos de escuelas de negocio se enfrentan, en algún momento de su vida, a la elaboración del plan de creación de una empresa que de forma a una idea de negocio. En muchas ocasiones me preguntan desde diferentes partes del mundo (ya que asesoro a personas de otros países) cómo se debe elaborar este documento, así que, a continuación voy a resumir muy brevemente, los principales aspectos a tener en cuenta, que son los errores más habituales que suelo encontrar.

En algunas ocasiones, participo en rondas de inversión y, aunque hay ideas interesantes, la mayoría de las veces, veo que se encuentran sin aterrizar y que se sigue jugando demasiado con la intuición en vez de con la información disponible. Montar un plan de empresa debe ser algo que se obtiene como resultado de tantear al mercado, ir a la calle y preguntar a los posibles clientes y no sólo exclusivamente desde una habitación buscando información en Google y dando por válido cualquier dato que nos interese.

A continuación voy a intentar dar las claves, desde mi experiencia profesional, para elaborar un plan sólido que valga la pena leer y por el que muestren interés diferentes inversores. Hay que recordar que a mayor capacidad de enamorar a otros, mayor será la probabilidad de que terceros quieran apoyarnos financiera o materialmente.


1. DESCRIBIR LA IDEA DE NEGOCIO Y  LA EMPRESA

Lo primero que hay que tener clara es la idea de negocio, por tendencia, muchos intentan inventar lo que no existe a pesar de que parezca una estupidez a priori. Imaginen que les propongo como inversores crear una empresa especializada en hacer ropa para peces, desde luego innovador y transgresor es, pero algo me dice en mi interior que la demanda del mercado va a escasear.

El realismo es lo que muchas veces escasea en la aventura empresarial, así que, si se nos ocurre una idea de negocio que a nadie se le ha ocurrido antes, cuidado porque, o somos muy listos y visionarios, o no hemos encontrado competencia cuando realmente existe o simplemente no hay demanda suficiente para ese negocio.

2. DESARROLLAR UNA ESTRUCTURA BASE DEL PROYECTO

Desarrolle la estructura del plan, trabajar sobre algo que no tiene estructura ni una orientación básica, hace que al final, con la cantidad de información que hoy día podemos manejar, no seamos capaces de crear una estructura coherente y un hilo conductor. Además, nos perderemos entre los árboles que no nos dejarán ver el bosque.

3. ELABORAR UN RESUMEN EJECUTIVO

Haga un resumen ejecutivo, nadie se va a leer ese documento infernal y pesado si no se le ofrece un aperitivo intelectual. Los inversores tienen prisa y tienen claro lo que buscan, no les compliquemos la vida que además tienen muchas otras alternativas sobre las que apostar

4. DEFINIR OBJETIVOS A ALCANZAR

Todo aquello que no se puede medir no se puede gestionar, gran frase para la humanidad empresarial. Esta expresión fue lo único que aprendí de uno de los socios de Arthur Andersen, pues el hombre, aparte de mandar mucho, era un “viva la vida” de cuidado, pero utilizaba frases impactantes. Esta, en concreto cuando nos reunía a los directores y gerentes para hablar de nuestros indicadores en la firma. Ahí es donde internalicé el concepto, y a ese individuo, de cuyo nombre no me quiero acordar, se lo debo. Nos quitaba porcentaje de nuestro salario variable si cada mes no conseguíamos un mínimo en determinado indicador, en concreto, los cobros a clientes en el plazo acordado.

Pongo este ejemplo porque me parece significativo para una empresa, pues si no hay objetivos no hay un rumbo definido y, lo que es peor, no sabemos si vamos mejor o peor. Igual que si voy conduciendo un coche y no tengo indicador de velocidad o de combustible.

Un plan de empresa debe tener fijados objetivos a corto, medio y largo plazo y deben ser ambiciosos, realistas, suponer un reto, medibles y tener un plazo y un responsable a quien insultar (lo digo figuradamente) cuando no se cumplen. Vamos, lo que en los libros se llaman objetivos SMART.

Ahora bien, deben ser objetivos sobre los que podamos actuar y aquí viene de nuevo el ejemplo en cuestión, ¿cómo podía yo obligar al Director Financiero de una gran multinacional a que me pagara a tiempo una factura vencida?, imposible, por mucho que me arrodillase o lo llamase o le insultase, no había forma, y mientras, mi variable cayendo en picado.

Lo que quiero indicar es que, además de fijar los objetivos, deben estar alineados con el modelo de negocio y con todo lo que la empresa puede hacer para conseguirlos.

5. ANÁLISIS Y DIAGNÓSTICO

Un buen plan conlleva un análisis profundo, riguroso y detallado. Existen multitud de herramientas que nos permitirán hacer dicho proceso pero debemos tener claro que no todas las herramientas serán válidas, dependiendo de nuestro negocio y de la información disponible. A veces, utilizar la herramienta inadecuada genera un análisis y un diagnóstico erróneo que nos lleva al fracaso. Es similar a intentar poner una rosca en un tornillo con un cutter, básicamente no hay forma de hacerlo.

Muchas veces, se fuerzan las herramientas y se diseñan matrices o gráficos que no nos dicen nada y que sólo sirven para rellenar páginas y páginas.

Así pues, seleccionar las herramientas más idóneas nos permitirá dar coherencia a nuestro análisis y obtener un diagnóstico mucho más acertado y nítido.

6. IDENTIFICAR Y ESTUDIAR LA COMPETENCIA

Otro de los aspectos clave de un plan es analizar a los competidores actuales y potenciales, para ello, primero hay que identificarlos y cuidado que no es oro todo lo que reluce. A veces, el competidor más peligroso no es el que tenemos delante.

Independientemente de todo ello, un buen y pormenorizado análisis de los principales competidores, directos e indirectos, nos permitirá saber cómo funciona el sector, quien es quién y cómo es la intensidad competitiva. Es decir, averiguar si me estoy metiendo en la boca del lobo o si soy un soñador con poco futuro.

Además, debería conllevar conocer el nivel de ventas y beneficios de los mismos para contrastarlo con las previsiones financieras que hemos realizado para nuestra compañía e igualmente para conocer cuáles son sus productos, servicios, clientes, mercados, cuotas y ventajas competitivas, todo a lo que nos vamos a enfrentar.

7. DISEÑAR EL PLAN FINANCIERO PREVISIONAL

El plan financiero es clave para dar realismo y solidez al proyecto de empresa. Es lo primero que va a mirar cualquier inversor y, por tanto, debe contener cifras que sean sensatas y creíbles. Hay que alejarse de ventas y/o beneficios espectaculares que nadie va a creer.

El plan financiero debe contener como mínimo (con proyecciones a 5 años) los balances de constitución, los balances previsionales, las cuentas de pérdidas y ganancias y los flujos de tesorería previsional. Además debería contener un análisis del punto de equilibrio y una batería con los principales ratios financieros.

Por último un análisis de la inversión (VAN,TIR y Payback) junto con una simulación de la Valoración de la Empresa tras el horizonte temporal proyectado.

8. VALORACIÓN DE LA EMPRESA

Justificar que la empresa realmente vale lo que se pide por ella, es decir, muchas veces me encuentro en rondas de inversión donde los emprendedores piden cantidades injustificadas de dinero por porcentajes irrisorios de la empresa. Ante esas situaciones, mi pregunta siempre es la misma, ¿Cómo habéis determinado el valor de la compañía?. Cuando la respuesta es dubitativa o no tiene fundamento o simplemente te dicen que consideran que eso es lo que vale, entonces no entro en esa inversión.

Es muy importante llevar a cabo un proceso de valoración riguroso, teniendo en cuenta que siempre será un valor orientativo y que no debemos nunca confundir valor con precio.  Lo importante es que dicho valor se pueda justificar. Si me piden 50.000€ por el 1% de una compañía que sólo existe en el papel y que aún le queda mucho por salir al mercado, probablemente no invierta basándome sólo en conjeturas y expectativas sobrevaloradas.

El método a utilizar puede ser cualquiera, no se trata de hacer una valoración profesional, sino tener una aproximación sensata, podemos utilizar lo más simple que son los múltiplos o hacer un descuento de flujos de caja que es lo más habitual.

9. IDENTIFICAR RIESGOS DEL PLAN

En mi opinión, un aspecto que me gusta oir de un grupo de emprendedores es que me cuenten la parte mala de este cuento idílico tan bonito que es el plan de empresa. No puedo creer que todo sea bueno, bonito y barato, seguro que hay posibles amenazas y me gustaría que alguien me las contase. Es más, el hecho de que alguien identifique los principales riesgos del modelo de negocio y de la estrategia a llevar a cabo, implica un grado de dominio superior y una mayor transparencia cara al inversor.

Lógicamente, tras el reconocimiento de los riesgos potenciales, debe haber un plan de contingencia que desarrolle las acciones a llevar a cabo en caso de que ocurran tales riesgos.

10. GENERAR CONFIANZA

Un aspecto primordial es que el documento o las herramientas de análisis utilizadas no sirven de nada si no se pone pasión en el proyecto, algo que debe transpirar por los poros de los emprendedores, en especial, como suele ser lo habitual, si se busca financiación.

Conocer al equipo de emprendedores, ver como se expresan y el dominio con el que responden a las preguntas, es una señal importante para cualquier inversor. A veces encuentro dos o tres emprendedores unidos bajo un mismo proyecto y que, tras la presentación del mismo y la ronda de preguntas, cualquiera se da cuenta de que sólo uno de ellos es el “alma mater” del negocio y que los otros dos van a rebufo del primero. Si esto ocurre, está claro lo que pasará si invierto, que prescindiré de los dos animadores.

La confianza comienza con la lectura del proyecto cuando se ve que es coherente, lógico y sólido, que se define muy bien el modelo de negocio y que hay una descripción muy completa y argumentada del proyecto empresarial.

La presentación escrita y visual del documento dice mucho de quienes lo hacen y de la personalidad de los emprendedores. Como todo en la vida, más vale una imagen que mil palabras y, el envase del producto puede ser más atractivo para la compra que el producto en sí mismo. Por ello, debemos cuidar el formato de los textos y gráficos, la faltas de ortografía, en general, que el aspecto visual sea profesional y atractivo, incitando a la lectura del mismo. No debemos olvidar que tan importante es el contenido como el continente.

Otra situación que genera confianza es la exposición  del mismo ante los inversores, ahí se ve quien domina y quien confía en su negocio. Apostar por alguien que tiene confianza ciega en un negocio con un plan bien desarrollado vale más que hacerlo por un superexperto en ese sector pero que no termina de creer lo que cuenta. Eso, se observa hablando con el equipo de emprendedores.

lunes, 12 de mayo de 2014

MORIR DE ÉXITO – LO QUE NO DEBE NUNCA HACER UNA EMPRESA


El otro día fui a consulta de un médico traumatólogo en la clínica famosa cuyo nombre no diré por ahora, debo indicar que la consulta la solicité antes de Semana Santa (en abril) y que me dieron cita para el día 7 de mayo como lo más temprano posible, ya empezábamos mal, pero bueno, cuando uno quiere algo concreto, a veces hay que sufrir por ello. Me dan cita con un médico cuyo nombre no consigo recordar, aunque lo tengo apuntado, lo que quiero decir es que no es nadie famoso ni conocido entre la sociedad, independientemente de que entre sus colegas lo pueda ser.

La cita era a las 10:30 de la mañana y yo, como siempre, llego muy puntual a mis citas, así que, llego a la clínica, no encuentro aparcamiento en la calle y tengo que utilizar el parking privado que gustosamente tiene a disposición de los pacientes. Por el módico precio de unos 3€/hora en una zona de las casi afueras del centro, ya debe dar gusto suficiente

Para poder entrar en consulta, debes pasar por control de consultas, que gran nombre para llamar a la recepción de un centro y para que te obliguen a pasar la tarjeta del seguro antes de pasar a consulta. Así lo hago, tras esperar una cola de 5 pacientes, y la persona que me atiende, que me parecía iba de sobrada, apenas me mira, me pide nombre y tarjeta. Tras hacer las gestiones oportunas me indica que tengo que dirigirme a la consulta nº 5 en ese pasillo, pues vale, para allá vamos y, me encuentro que hay una pequeña sala con dos puertas, la consulta 5 y la 6, tres personas sentadas a las que saludo y me quedo esperando.

Son las 10:40 cuando abre la puerta de la consulta y sale un paciente, a continuación sale el médico y, mira qué sorpresa, llama a otra persona. Yo, por educación, y como estoy habituado a los contínuos retrasos de la clase médica (me refiero a los de tiempo), callo y espero pero tras 20 minutos sale de nuevo el paciente y el médico pronuncia otro nombre incorrecto, lo digo, porque no era el mío (seguro que mucha gente en esa situación, se dice a sí misma, que me llame a mí, que me llame a mí), decido seguir esperando y, tras 15 minutos se vuelve a repetir la escena, ya eran las 11:15h y llevábamos 45 minutos de retraso. En cuanto pronuncia el nombre de otra persona, ésta se adentra rápidamente en la consulta como si fuesen a quitarle el turno y, antes de que el médico cierre la puerta le pregunto (por si se había olvidado de mí) cuánto mé queda para entrar y, me dice, quedan dos pacientes.

Ahí empiezo a hablar en arameo y a pensar en la gran ventaja competitiva que tendría un hospital donde los médicos se ajustasen a los horarios y no se crean que son semidioses con una varita a los que hay que idolatrar porque van a curarte.

El caso es que, decido ir a la cafetería a tomar un café y, a la vuelta, ya eran sobre las 11:45h, el ilustre médico se digna a llamarme. Tras la consulta me prescribe un tratamiento de fisioterapia que yo intento llevar a cabo en ese centro, básicamente porque sé que allí se tratan deportistas importantes y gente de la farándula lo que me da ciertas garantías.

Me dirijo a fisioterapia, en la planta inferior, y allí encuentro, en la sala de espera pequeña, por no llamarla enana, tres personas de edad avanzada que me miran con cara de sorpresa. También encuentro, tras un cristal, una persona a la que me dirijo y, cuando le indico que quiero que se me trate allí, me dice que eso es  complicado porque tienen mucha demanda y pocos huecos pero que, en cualquier caso, apunta mi nombre en un papel y que entre 24 y 48 horas más tarde me llaman para decirme qué huecos tienen libres.

Yo, que soy bastante racional y que asesoro a empresarios y directivos, me cuesta creer que si llega el tío de Nadal para pedir cita para fisioterapia para su sobrino, por alguna lesión, esa misma empleada le pida nombre, apellidos y sociedad médica para después decirle que ya le llamarán.

Hoy lunes, tras 5 días desde aquello, me llaman al móvil y, me indican que el responsable ha valorado mi caso y que no hay hueco para mí, y le pregunto, pero no hay hueco esta semana, este mes o nunca y me dice que es que al ser valorado, hay otros pacientes que siempre van a tener preferencia en ese centro, que son, básicamente los que han de recibir rehabilitación tras una cirugía y algún otro que considere el responsable. Por suerte para mi, me dicen que tienen muchos huecos en una clínica en Pozuelo de Alarcón, que allí seguro que me pueden tratar, pero claro, yo le digo que vivo a 40 km de ese pueblo y mucho más cerca de esta clínica, ante lo que me indican que no puede hacer nada más pero que con el seguro médico que tengo, hay muchísimas clínicas de fisioterapia en Madrid en las que seguro me atenderán.

Yo sé que el problema principal radica en dos aspectos, el primero, la mala costumbre de algunos grandes hospitales que por soberbia, piensan que un cliente menos no impactan en su cuenta de resultados. Por otro, la sociedad médica (el grupo asegurador) de la que yo soy cliente, que es una de las empresas aseguradoras más conocidas y relevantes de este país (no diré su nombre por ahora), que sé a ciencia cierta que cada vez paga menos a los profesionales y a los hospitales donde está dada de alta.

Cuando llega, la moda low-cost y alcanza a los seguros, comenzamos a ver que muchas grandes compañías hacen campañas para, además de ofrecer buenos precios, marcar la diferencia en calidad, servicio y bla, bla,bla frente aquellas otras que directamente se posicionan como bajo coste. Pues bien, algunas de esas compañías de prestigio, crean su modelo low-cost para competir de tú a tú en el mercado y mantienen a la marca principal en otro posicionamiento, sin embargo, recortan costes y prestaciones para poder ofrecer primas asequibles al consumidor final. Me recuerda mucho al cada vez más pequeño tamaño de las hamburguesas de los establecimientos más conocidos.

Hoy, alguien de mi familia ha pedido cita para Neurología en la citada clínica y, como siempre, lo primero que preguntan es la sociedad a la que pertenece, para ofrecerle como primera opción el 26 de agosto. Hoy es 12 de mayo y me ofrecen ese día?, no puede ser, a ver si me he equivocado y he llamado al centro de salud.

Lo que no sabe la compañía aseguradora, que este cliente, le da los días contados, que en breve voy a presentar la carta de no renovación (mía y de los 4 miembros de mi familia) del seguro de salud, al igual que voy a hacerlo con todos los demás seguros que tengo contratados con ella. En cuanto a la clínica, el boca a boca ante amigos, clientes y alumnos hará lo oportuno y espero que llegue el día en el que todo esto cambie, aunque, para ser justos, este fenómeno ocurre cada vez con mayor frecuencia y es que cuando la competencia aprieta, el que termina sufriéndolo es el cliente.

Alguien dirá que si quiero mejor servicio que pague más, pero estará equivocado, ya pago más, es decir, además de contribuir al sistema de la Seguridad Social, debo realizar un copago porque considero que, a través de sistema privado de seguros médicos, me darán mejor nivel de calidad que en los hospitales públicos (al menos en lo que se refiere a listas de espera) y no es así, no cumplen con lo prometido que era que, por el precio que pago (que no es poco) me darán un servicio de calidad en los mejores centros sanitarios nacionales e internacionales. Una vez más, el márketing ha ganado pero quienes realmente se están frotando las manos son la nueva aseguradora y el nuevo hospital donde voy a satisfacer mis necesidades, claramente insatisfechas.

A veces, cambiar por fuerza, te ayuda a ver el mundo de otra manera, es un balón de oxígeno que te hace descubrir alternativas de mercado que no conocías porque ni siquiera te las habías planteado y eso es lo que hace que vaya mejorando la competitividad, sin menoscabo de la pérdida de credibilidad que cada vez más tienen instituciones y compañías históricas que van enarbolando su marca y prestigio allende los mares.

Morir de éxito, básicamente es no ser capaz de satisfacer tu propia demanda y generar una imagen de desencanto hacia tus potenciales clientes que, por la fuerza de las circunstancias, se ven obligados a elegir a otros competidores, lo cual conlleva un importante lucro cesante y, lo que es peor, ni siquiera se plantearán en el futuro la opción, pues su experiencia ha sido tan negativa que automáticamente, han sacado la bolita de esa empresa del bombo de las elecciones posibles sin perjuicio de los comentarios jocosos que harán tomando café con los compañeros de trabajo y amigos.



miércoles, 7 de mayo de 2014

MARCHANDO OTRA DE IMPUESTOS, IRPF, IVA, TASA TOBIN y LO QUE SURJA.


El pago de los impuestos es, quitando la época de campaña de IRPF, como las hemorroides, se sufre lentamente y en silencio. La voracidad recaudatoria y despilfarratoria de nuestros gobernantes no tiene límites. El actual ministro de Hacienda está anunciando a bombo y platillo que a partir del año 2015 va a haber una rebaja de impuestos y nos presentan el cuadro que tenemos a continuación.

 Lo primero que podemos observar es la falta de coherencia de los diferentes mensajes, que desde el gobierno, se están lanzando. Se dice que el PIB va a crecer en 2014 un 1,2% y un 1,7% en 2015, pero la tabla anterior refleja un crecimiento del 1,7% en 2014 y del 2,7% en 2015, ya vamos mal, porque en materia de recaudación, estamos jugando con el cuento de la lechera.

En la tabla inferior, podemos observar una subida de impuestos de unos 17.200 millones € entre 2013 y 2014 y una bajada de unos 5.500 millones de € entre 2015 y 2016, curiosamente en el año electoral y donde la bajada de impuestos no compensa ni por asomo la subida precedente. Si todo se quedase ahí, no me preocuparía, el problema de fondo es que con una deuda pública creciente y un pago de intereses, al servicio de dicha deuda, también creciente,  la necesidad de mantener los actuales niveles de ingresos del Estado, e incluso de aumentarlos, se hace palpable.

De acuerdo con lo que sutilmente se puede desprender de la tabla, efectivamente a partir del año 2015, bajará el IRPF, no sé si la cuota tributaria en porcentaje o los ingresos totales del Estado, y el impuesto sobre sociedades, lo que me lleva a observar las dos últimas líneas.

La primera, ese manido concepto muy nuestro que es el de OTROS, que es lo que utilizamos como cajón de sastre para poner nombre a todo aquello que es variado, disperso y numeroso en cuanto a tipologías y que, a veces, su cuantía es de una magnitud inferior que no justifica en medida alguna, dedicarle un apartado propio. Aquí es donde se esconde la verdad de lo que nos espera en los próximos años. Es cierto que van a bajar los impuestos, realmente los más conocidos, pero no es menos cierto que van a subir otros impuestos y que se van a crear nuevas figuras impositivas bajo la excusa del mandato de la UE y que de forma subterránea esconden incrementos impositivos que, por su naturaleza y poca cuantía, no suelen despertar la indignación del pueblo, al menos, de la mayoría de los ciudadanos que estamos sedados y, a estas alturas, no sentimos si nos pinchan o no.


Nada se dice de la más que probable subida del IVA, una nueva, que hará pasar nuestro tipo normal del 21% al 23%, casi nada, si tenemos en cuenta que hace un par de años, algo más, estaba en el 16%, es decir, en vena pero sin dolor. De hecho, el Gobierno niega dicha subida en todos los medios de comunicación pero avanza la confirmación de la misma a Bruselas y, por escrito, eso sí, cuando la economía se encuentre más fuerte y para compensar la bajada en IRPF y Sociedades.

Aun así, el IVA es un impuesto que seguimos percibiendo algo más, cuando compramos, que otros que nos van a romper el bolsillo.

Me hace gracia, el Estado es como un hijo, que te pide dinero y le dices que lo coja de la cartera, pero si no encuentra la cartera, se lo pide a su madre o te lo coge del bolsillo del pantalón que sabe que ahí siempre llevas algo, le da igual, de donde lo coge, el caso es que se lo lleva, sea como sea. Lo que es peor, que sabemos que todos los caprichos del niño los pagamos los mismos, y sale del mismo bolsillo.

Y qué gran verdad es esa de que Hacienda somos todos, porque al final, casi todos pagamos los despilfarros y prebendas de unos pocos, pero por suerte para el Gobierno de turno, como estamos sedados y nos dejamos intimidar, al final, las grandes cifras macro, en términos de impuestos, no acertamos a comprender cómo se traducen a nivel micro, en nuestros bolsillos, lo que viene a reforzar la famosa expresión de ojos que no ven …..

Ahora, comienza a aparecer, bajo el concepto de OTROS, el famoso copago, y es que se anuncia que se estudian nuevos pagos por el uso de servicios públicos, es decir, volver a pagar lo que se supone que se financia con impuestos.

Veo que, entre 2014 y 2016 se pretende recaudar unos 2.000 millones € más por conceptos varios, o lo que es lo mismo, agárrate que vienen curvas, nos van a poner impuestos por todo lo imaginable. De entrada, el último que ha salido a la palestra, un impuesto sobre la propiedad, quiero entender, que sólo se circunscribe a los inmuebles, aunque tengo mis serias dudas. Precisamente, hace poco que he pagado el IBI, impuesto que paga el propietario de un inmueble, eso sí, para teóricamente financiar las arcas municipales, pero claro, ahora llega el Estado y también quiere gravar ese concepto y, como se  den cuenta en las CCAA no digo más.

Eso sí, para compensar la bajada en sociedades, se propone crear nuevos impuestos ecológicos a las compañías energéticas e igualmente se está impulsando la famosa Tasa Tobin para las transacciones financieras, donde teóricamente el sujeto pasivo son las empresas eléctricas, en el primer caso y los bancos, en el segundo.

¿Pero alguien duda que las compañías eléctricas o los bancos no van a trasladar dichas subidas de impuestos a nuestros maltrechos bolsillos?.  De entrada, las primeras ya lo han hecho con la nueva estructura del precio de la energía, ya que a todos nos han subido el término fijo, multiplicándolo aproximadamente por dos. Los segundos, aparte del pago de los rescates que ya estamos sufriendo, veremos aumentar aún más de lo habitual, las comisiones bancarias, que ya son desorbitadas.

Europa pide que España garantice la capacidad recaudatoria, y si con todo este conjunto de medidas no basta, siempre se puede echar mano del último concepto que aparece en la tabla, FRAUDE FISCAL, que contrariamente a lo que todos pensamos, no es que vayan a investigar a empresas, instituciones y otros engendros para aflorar el fraude (sólo basta con ver que CEMEX ha conseguido que varios inspectores y técnicos de hacienda hayan sido relevados por exigir el pago de 450 millones de euros), sino que lo fácil es poner en marcha los ordenadores para que busquen algún despiste del pequeño contribuyente, al que por error, ignorancia o deseo, se le ha pasado tributar 100€ (que no lo disculpo), o simplemente hacer la complementaria de unos atrasos de la empresa, y que, gracias a estos pequeños errores, multiplicados por millones de contribuyentes, se consideran fraude fiscal. No quiero profundizar en el estado de ansiedad en el que entra cualquier contribuyente cuando recibe una carta de hacienda.

Como parece, que ese sistema comienza a agotarse, la nueva noticia es que la AEAT, con la reforma fiscal prevista, quiere confiscar cajas registradoras y ordenadores de cualquier PYME o autónomo, sin orden judicial previa, para ver la doble contabilidad (curioso que no lo haya hecho para los partidos políticos) lo cual es claramente inconstitucional, pero parece que no hay límites morales ni jurídicos para engordar las arcas del estado, haciendo verdadera la frase de Maquiavelo, el fin justifica los medios.

Cuando ya no haya forma de justificar más copagos, que siempre la habrá, aparecerán nuevas figuras de imposición medioambiental, que son el agujero negro de la imposición y qué, básicamente se articulan mediante nuevos impuestos con la excusa de que se crea un daño al medio ambiente y eso me hace gracia porque llegará el día que a algún gobernante se le ocurra crear una tasa medioambiental por desalojar nuestras flatulencias en un parque o en la calle, por el impacto medioambiental sobre el espacio público, con una tasa progresiva en función del hedor expulsado, si no, tiempo al tiempo.